Rosalones: Reserva Campeones del Mundo 2010

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Diego Urdaneta/Humo y Tabaco

Lo primero que pregunté con este cigarro es si era de 2010. En la Cava Magallanes no me supieron responder, pero creen que no. Si hay algo que vale la pena enormemente es comprar cigarros centroamericanos en Madrid, o al menos eso me pareció cuando visité la ciudad en noviembre del año pasado. Esto sucede porque como lo que más se vende son habanos, muchos fabricantes centroamericanos colocan precios relativamente bajos a sus productos (más bajos que los habanos) pero la mayoría de los consumidores no se arriesgan a comprar algo que no conocen. Por eso es común encontrarse con cigarros que tienen 3, 5 y hasta 10 años de guarda en las condiciones óptimas de la tienda y a unos precios imbatibles. Claro está, no es cualquier tienda, pues fui a varias allá y la calidad de guarda no es igual. La de Cava Magallanes fue la que mejor me pareció.

Este cigarro en particular costó el equivalente a $4, aunque los Rosalones por lo general no son cigarros caros y en Estados Unidos cuesta alrededor de $5,50. Por ese precio tienes un puro nicaragüense con capa habano y, en este caso, lo que se siente como media tonelada de tabaco empacada dentro. Rosalones fue (re)lanzado en 2010, luego de 20 años desaparecido en el mercado y su mercado objetivo desde el inicio fue Europa, que es donde terminé encontrándolo. El cigarro tiene aromas en la capa a pasas y establo, mientras que en pie se aprecian más pasas y chocolate. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío presenta un buen tiro y aromas a madera, nuez moscada, pasas y chocolate.

En la tienda también me dijeron que este Rosalones Reserva con la anilla de Campeones del Mundo es exactamente el mismo Reserva pero con una anilla más para apelar a más personas, pero que no logró su cometido. Otra razón más para comprarlo, pienso yo. Efectivamente vale la pena porque las primeras caladas me reciben con sabores de frutas dulces y rojas, madera y tierra mojada. El anillo de combustión tiende a ser recto, aunque uno que otro giro amenaza con dar problemas, pero se termina corrigiendo solo. También hay una nota suave de pimienta, lo cual es algo característico de los cigarros nicaragüenses en Europa, como que se aguantan un poco ese golpe de pimienta tan típico que existe en los nicaragüenses en Estados Unidos. Sin embargo, en el retrogusto se siente solo pimienta, sin mayor intensidad.

Para el segundo tercio la ceniza se sostiene muy bien, pero por precaución justo después de la imagen la dejé caer y la verdad es que me tomó un par de intentos soltarla. Los sabores de frutos rojos son los más centrales y la pimienta se repotencia un poco, incluso superando los sabores de tierra y madera. También aparece un sabor ligeramente cítrico que no se define del todo. En términos generales, la intensidad es media con uno que otro toque que supera esa línea pero no lleva el cigarro al siguiente nivel.

Para la mitad del cigarro el anillo de combustión mantiene esa tendencia irregular que se termina corrigiendo sola, pero no hay mayor problema ni en el ritmo de fumada ni en el tiro. El cigarro quema bastante lento, eso sí y llegar a la mitad me ha tomado más de una hora. En los últimos meses he comenzado a fumar más lento, quizá porque me han tocado algunos cigarros interesantes que he querido extender, pero también porque la cuarentena me ha hecho darme cuenta que no tengo que llegar a ningún lado si estoy en casa. En este punto lo único destacado con relación al anterior es la cantidad de pimienta, que ha aumentado pero no a un punto que domine la fumada.

En el último tercio aparecen sabores de leña, los cuales llevan a la mayoría de los otros sabores hacia el segundo plano, solamente quedando por debajo de la pimienta, pero la intensidad del cigarro se mantiene en media sin mayor problema. El anillo de combustión varía un poco más y esta vez no se corrige solo, por lo que me veo en la obligación de darle un toque técnico. No hay mayores cambios más allá de una construcción casi perfecta y así, al cabo de dos horas y 40 minutos el Rosalones Reserva Campeones del Mundo 2010 llega a su fin, y yo todavía no sé de qué fue campeona España en 2010. ¿Fútbol?

El Rosalones es un cigarro que estaba en mi lista de tener que probar desde que supe que iba a España unos días. En el humidor todavía tengo otro que no es el Reserva sino el… no sé, el básico. Pero habiéndolo probado puedo decir que se trata de un buen cigarro, un tanto simple, pero muy cercano y que puede apetecer a cualquiera e incluso cautivarlo para que pruebe más del producto centroamericano. Por $4 además es una gran ganga, con sus sabores diferentes a los cubanos, un aspecto dulce marcado y una producción de humo bastante abundante. Quizá no le recomendaría esta vitola a cualquiera, pues se puede hacer cansón y a partir de la mitad ya estaba listo para que se acabara, pero no se hizo aburrido.

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