¿Qué otros insectos hemos comido?

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Por Mario Melgarejo

La gastronomía mexicana se caracteriza por su diversidad, la cual logra cautivar hasta el paladar más exigente, con sus exquisitos platillos, ya sean estos un poco picantes, con aromas y sabores fuertes o suaves, acompañada de diversos colores, flores… y hasta insectos; y cuando abordamos este tema en la cocina, no hacemos solo referencia a los más conocidos por los paladares como los chinicuiles, escamoles o chapulines.

La cocina mexicana tiene una amplia gama de especies de insectos a ofrecer para quien se atreve a consumir y probar nuevas texturas, sabores y aromas, aunque estos insectos siempre han formado parte de nuestra cultura gastronómica denominada entomofagia.

Uno de los insectos del cual hablaremos hoy es la avispa y su consumo en varios estados de México.

Una de las antiguas culturas en realizar la ingesta de avispas fue la maya; se consumía tanto el panal, como sus huevecillos, larvas y pupas.

Hoy en día los principales estados de México donde aún se ha logrado rescatar este hábito de consumo por su arraigada tradición conservacionista son Guerrero, Michoacán, Hidalgo, Veracruz, Chiapas y Yucatán.

Algunas de las avispas que carecen de aguijón son cultivadas para la obtención de miel o para ser criadas como un delicioso alimento, estas especies son la trigona y melipona. Otras especies de avispa que son consumidas son: negritas, ala blanca, trompeta, rayadas, culito amarillo o también llamada cola amarilla o azafrán.

En Michoacán se consume la especie de avispa denominada huevo de toro y en Yucatán la avispa xux ek debido a que otorga una gran fuente de proteína (81%), y también se dice que es un afrodisíaco natural.

Los principales en degustar este insecto son los campesinos, puesto que ellos saben cómo, cuándo y dónde colectar esta especie. Normalmente estos panales son hallados en los montes tropicales de la región en los tallos de maíz, donde es su principal hábitat.

Para los campesinos encontrar un panal de estas avispas es mejor que cualquier filete, aunque es muy difícil encontrarlos con larvas, pero cuando son hallados es producto de un festín en cada familia.

Al cocinarlos primero se tuesta el panal en el comal, boca abajo, a una temperatura media por un periodo de cinco a diez minutos; se retira del panal las larvas, agregando un toque de sal con un poco de chile verde y limón acompañando este rico guiso de un buen plato de arroz.

En el estado de Oaxaca suelen venderse los panales comestibles en los mercados, o se utilizan para la elaboración de una rica salsa de molcajete. Podríamos decir que México es el único en consumir esta especie pero estaríamos mintiendo, es oportuno decir que Japón en 2007 comenzó a comercializar una galleta a base de avispa y arroz, no obstante haciendo uso de las avispas en estado de crecimiento adulto, ellos primero suelen hervirlas y ponerlas a secar para así luego agregarlas al postre que quedará sumamente crujiente.

Cada día se pierden tradiciones que son importantes en nuestro país, y con ello formas de alimentación sanas, las cuales se adecuan a nuestro ecosistema sin afectarle. Cuando te encuentres por algunos de estos estados date la oportunidad de probar este alimento saludable.

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