¿Sabes de dónde proviene el colorante carmín que consumimos en nuestros alimentos?

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MELBUGS

Por Chef Mario Melgarejo

 

Desde tiempos de la época prehispánica se conoce el uso de la Entomofagia en nuestro país, ya fuera para disfrutar de un rico guiso a base de insectos comestibles o para darles color a los alimentos que se consumían. Fue a través de las culturas maya y azteca que se conoció el uso de los colorantes naturales, los cuales se obtenían de los insectos. Uno estos fue la cochinilla de grana o comúnmente conocida como cochinilla de nopal, llevando por nombre científico (Dactylopius coccus). Los mixtecos la llamaban nocheztli, “sangre de tuna”.

Este colorante se puede encontrar presente en: jarabes, confituras, gominolas, pasteles industriales, conservas vegetales, mermeladas, helados, lácteos como los yogures de fresa y frutos rojos, el queso fresco, en productos cárnicos, embutidos, en los palillos de cangrejo hechos con surimi, bebidas, vinos, vermús y algunas bebidas energéticas.

Cuando los españoles llegaron a nuestras tierras, se sorprendieron al ver a los pobladores originarios recolectar las cochinillas de grana de los nopales, preguntándose para qué eran recolectadas. Nuestros ancestros les enseñaron cómo obtener este rojo natural, que era nada más y nada menos que el extracto que se obtenía de dichos insectos, hoy en día lo conocemos como carmín o colorante E-120, el cual más adelante los españoles lo usarían para darle color también a sus alimentos.

Hoy en día es muy común encontrar el colorante carmínico en la mayoría de los alimentos que son parte de nuestra dieta diaria, siendo un extracto totalmente natural, el cual no daña el medio ambiente, es libre de patógenos y químicos que afectan la salud, aparte de ser un producto totalmente sostenible, debido a los agricultores que hacen posible la crianza de este insecto, para obtener el colorante que ha sido legado por más de dos mil años y ha formado parte del ámbito social, cultural, alimenticio y económico de México.

Al combinar el extracto color carmín obtenido de la cochinilla del nopal, con jugo de limón, nos da nuevos tonos de rojo; si se combina con alcalinos cambia a morado.

Debido a la falta de agrado y de conocimiento de las maravillas que trae consigo la Entomofagia, muchas personas optan por no consumir este colorante carmesí, pero hay quienes prefieren consumir productos que sean más saludables y naturales, rompiendo con tabúes que ha impuesto la sociedad misma, al pensar que el consumo de insectos es malo para la salud.

Y ahora en adelante, ¿qué usarías, un colorante a base de químicos y sintético que podría afectar a tu salud, o un colorante que aparte de natural ha sido parte de nuestra historia y de nuestra cocina prehispánica?

 

 

 

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